Y me pregunto...




Hablemos de los amores prohibidos, en este caso y para algunas personas, les despierta un sentimiento de reto, el reto es reflejo de alcanzar lo imposible, de sobrepasar límites, consciente o inconscientemente, de esta forma atravesando los limites de tu voluntad, la voluntad se debilita ante el recibimiento de placeres, que provienen de diferentes recursos, se activan ante el reto de lo imposible,  y de cruzar los limites de moralidad que tu voluntad te dicta.Ciertamente existen casos que lógicamente, y por simple inducción lógica resultan realmente “prohibidos”, porque los restringe la sociedad, los principios éticos o humanos, las culturas, las religiones, la familia , y esas normas de moralidad y buen juicio nos indican que no es por ahí, o que simple y sencillamente tenemos que darnos cuenta que un amor prometido o comprometido anticipadamente con otro ser o con otra circunstancia como es este el caso, no es el ideal que estábamos buscando para nosotros, ni es, ni se parece siquiera, al ideal de nuestros sueños. Esos amores se viven apasionadamente, con la emoción inicial de la clandestinidad, pero que al final nos traen aflicción pena, silencios y lágrimas. Nos asaltan las dudas, preguntas sin respuestas, ¿vale la pena sufrir por aquel amor que no nos pertenece? ¿Vale la pena tanta pena?…Los amores prohibidos son amores que suponen peligro. Toda acción tiene consecuencias y de pronto el final no es el que esperábamos. Con el amor uno se siente enamorada, ilusionada, rejuvenecida y de pronto sirguen las  preguntas: “¿Por qué debo renunciar? ¿Ahora que encontré el amor, no puedo vivirlo como quisiera?” Y por supuesto que no se puede, ya que hay un compromiso establecido y no puede nunca en este caso renunciar a él…”